Inventario
Algunos años antes de que Alejandro presentase su ópera prima, allá por 1978, Joaquín Sabina también había dado a luz a su primera criatura, ‘Inventario’, un disco de esos de los que tampoco encontrarán referencia alguna en las páginas oficiales del artista, y ni siquiera cobijo en una de esas lujosas cajas en cuyos folletos promocionales se asegura que se recoge escrupulosamente la obra integral del artista.
El primer disco de Joaquín Sabina había sido soñado durante largo tiempo por el cantautor de Úbeda, pero con la misma intensidad declarado hijo non grato por el propio artista, ese pecado de juventud, esa obra fallida que se esconde en el trastero como ejemplo de lo que no deberá volver a repetirse. Así lo declaraba en su día para la revista especializada ‘Efe Eme’ el propio Joaquín: “Enseguida me di cuenta de que el disco era muy malo, pero no tenía las ganas ni la energía ni el conocimiento ni el oficio para hacerlo de otro modo. Sirvió para vacunarme. Nunca más”.
La propuesta de grabación del disco había surgido de Movieplay, un sello que por la época andaba a la caza de cualquier solemne cantautor con barba y guitarra en ristre, de esos que primaban mucho más el alto contenido contestatario y protesta de una canción que sus genuinos valores artísticos. El resultado de aquella grabación, dirigida por el productor Gustavo Ramudo y el arreglista Agustín Serrano, lo despacharía el crítico Juan Puchadas sin muchos pelos en la lengua con dos palabras muy poco condescendientes: “Vieja y casposa”… Leer + Revistart 208
Por Juan Mari Montes