
Situado en el bellísimo casco histórico de Toledo, este museo consigue reunir diferentes artes en una interesante colección de música y pintura por medio de más de treinta artistas de diferentes estilos y nacionalidades. Les une un soporte singular: instrumentos de música como lienzos en blanco.
El Museo Cromática combina un espacio con salas dedicadas a la exposición de una colección museística y otras donde artistas contemporáneos hacen gala de su mejor obra en una galería. Otro de sus alicientes es la transformación de un espacio dedicado a la cultura en todas sus formas, proponiendo un variado programa cultural con decantaciones de vino y conciertos.
La otra razón ineludible por la que acudir es su excepcional edificio histórico. Está ubicado en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, el convento madre de clausura de esta orden, lo que acentúa la esencia natural de un precioso rincón destinado al arte y que cuenta con más de 1.200 años de memoria. Entre sus muros han compartido morada personajes tan ilustres como Abd Al-Rahman III, doña Urraca, el Cid Campeador, Carlo Magno, Fernando III el Santo o Isabel la Católica. Aquí nació Alfonso X el Sabio, buscó refugio San Juan de la Cruz y está enterrada Santa Beatriz de Silva, quien fundó hace más de 500 años la Orden de las Concepcionistas Franciscanas.
Construido sobre los antiguos Palacios Árabes de Galiana (año 850), cien años después se convirtió en el recinto del Alficén. Estaba rodeado por una muralla que lo aislaba de la medina y tenía acceso directo desde el puente de Alcántara. En su interior se levantaban dos alcázares, uno de carácter militar (en el mismo emplazamiento que el actual) y otro que sirvió de residencia a gobernadores y reyes taifas. Tras la conquista cristiana se hicieron múltiples reformas en el conjunto, acogiendo a diversas órdenes religiosas como las benedictinas de San Pedro, los Caballeros de la Orden de Calatrava y los Franciscanos. Cuando en el año 1501 la comunidad franciscana se traslada a San Juan de los Reyes este convento lo cede a la comunidad de la Inmaculada Concepción. En la actualidad aún viven diecinueve religiosas de esta orden. Ya en el siglo XX acogió hasta 1968 un colegio, para pasar posteriormente a destinarse a un centro de usos educativos y culturales, llegando incluso a albergar parte del Museo de Santa Cruz… Por Carmela González-Alorda